Este verano ganémosle al virus

Estamos llegando a otro fin de año, pero este no es un año más, porque estamos asistiendo a una lenta pero vital recuperación de la presencialidad en las actividades de prácticamente todos los rubros de la economía. Pero no parecía a principios del corriente año que fuera a ser así, de hecho en marzo hubo un franco retroceso en las libertades que se daban en este sentido. Afortunadamente, la buena campaña de vacunación masiva fomentada desde el gobierno dio sus frutos y hoy los contagios y los decesos por Covid-19 han decrecido sensiblemente.

Foto, Fuente: Pixabay

No obstante, no hay que bajar la guardia, ya que vemos que en otros lares de nuestro planeta, y más específicamente en Alemania y África, nuevas cepas del virus están haciendo estragos entre la población y sobre todo de aquellos que no han querido vacunarse. Cómo se comportará Ómicron en América, sabemos que hay grandes desigualdades en el nuevo continente, pero también sabemos que para combatir el virus debemos unir esfuerzos, y crear puentes entre las naciones, más que límites que nos dividan y clasifiquen porque debemos imitar el comportamiento del virus para combatirlo. Y está claro que este no hace diferencias de clase social ni de raza y cultura.

Debemos ser responsables, y más ahora que vienen las vacaciones de verano en estas latitudes, y el receso de invierno en el extremo opuesto del Ecuador. No mantener las medidas que ya son bien conocidas por todos para prevenir las infecciones es carecer completamente de lógica y entregarse a la posibilidad de contagiarse. El año pasado, a la vuelta del verano, y justo cuándo nuestros niños comenzaban las clases, ellos se vieron privados de asistir presencialmente producto de una potencial situación de emergencia sanitaria.

Afortunadamente, nuestro país y sus políticas en este sentido, saben sacar provecho de lo que pasa en Europa y Asia, quienes parecen ser los que primeros en ser afectados. Pero debiéramos tomar conciencia de que este virus fue y sigue siendo muy dañino, por eso para prevenirlo, y de aquí en más las nuevas cepas que surjan, es necesario vacunarse y reforzar la dosis cuándo las autoridades lo recomienden, para evitar que se pierda tiempo en hacer obligatoria la aplicación de la vacuna, cómo va a ocurrir en Francia.

Soy consciente cuándo escribo estas palabras, de que hay muchos grupos sociales que se oponen al uso de la vacuna o al uso del barbijo por ejemplo, pero hay que comprender que vacunarse salva vidas, la de quién se vacuna y la de aquellos que interactúan con el vacunado. La vacuna reduce la gravedad de los síntomas, esto es muy importante con la variante Ómicron que es casi asintomática. De cualquier forma la vacuna, mantener una sana distancia y usar barbijo en lugares cerrados, así cómo lavarse las manos, continúan siendo las medidas más sanas en términos de una buena higiene preventiva.

Tratemos de que a la vuelta del verano, no debamos retroceder hacia una mayor virtualidad, cuidémonos los espacios que ganamos en todos los ámbitos de lo social.

Publicado por Mariano Cardillo

Soy empleado administrativo y trabajo como marketero digital a medio tiempo. Practico meditación Raja Yoga en Buenos Aires, Argentina.

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